Protocolo de Fibromialgia
El Enfoque de la Clínica Sin Fibro
La fibromialgia (FM) es una enfermedad crónica que afecta a millones de personas, caracterizada por un dolor generalizado en músculos y tejidos blandos.
Se acompaña de otros síntomas como fatiga, trastornos del sueño, dolores de cabeza y problemas de memoria, que afectan significativamente la calidad de vida de quienes la padecen.
Aunque la Organización Mundial de la Salud (OMS) reconoce la fibromialgia, la medicina convencional no ha establecido una causa definitiva ni una cura. Los tratamientos actuales se enfocan en aliviar los síntomas a través de medicamentos y terapias, pero no ofrecen una solución permanente.
Una Perspectiva Innovadora
A diferencia del enfoque convencional, que considera la FM como un trastorno de la sensibilidad del sistema nervioso, la investigación de más de 15 años de la Clínica Sin Fibro sugiere una causa distinta: la compresión de las raíces nerviosas debido a lesiones mecánicas y traumatismos previos.
Hemos observado que la mayoría de los casos de fibromialgia tienen su origen en eventos pasados, como accidentes, sobrecargas o posturas inadecuadas. Estos eventos provocan una compresión persistente en las raíces nerviosas, interrumpiendo el flujo sanguíneo y nervioso. Esto resulta en una pérdida gradual de la función muscular y, consecuentemente, en el dolor crónico que la medicina tradicional no ha podido explicar.
Nuestra investigación ha demostrado que al abordar directamente estas lesiones, se logra una recuperación significativa en la mayoría de los casos. Este enfoque terapéutico se centra en la causa subyacente del dolor, ofreciendo una esperanza real para quienes sufren de fibromialgia.
El Método Murari
El Método Murari es una técnica de rehabilitación única, desarrollada para diagnosticar y tratar la fibromialgia desde su origen. Este enfoque innovador se basa en un protocolo de tratamiento estricto y personalizado, diseñado para abordar la raíz del problema y no solo los síntomas.
Nuestro Protocolo de Tratamiento
Nuestro enfoque integral y multidisciplinario se centra en la recuperación completa del paciente, a través de los siguientes pasos:
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Valoración: Más allá de un simple diagnóstico, nuestro método se basa en un escaneo manual preciso que permite a los fisioterapeutas detectar y "sentir" las anomalías en el sistema musculoesquelético y nervioso. Esta valoración detallada nos permite identificar con exactitud el tipo, grado y antigüedad de cada lesión, sirviendo como la base para un tratamiento completamente personalizado.
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Tratamiento Antiinflamatorio y Correctivo: Una vez identificadas las lesiones, el tratamiento se administra de forma similar a un masaje terapéutico, complementado con electroestimulación. Se aplican técnicas manuales únicas diseñadas para liberar las compresiones nerviosas, restaurar el flujo de electrolitos y oxígeno a los tejidos, y promover la desinflamación y la recuperación muscular.
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Terapia de activación, movilidad y fortalecimiento: En esta etapa, una vez que los tejidos han recuperado sus propiedades, se trabaja en restablecer su función, ya que el daño por compresión radicular crónica no solo deteriora las estructuras, sino que también impide su correcto funcionamiento, generando atrofia muscular, debilidad progresiva, inflamación tendinosa y sobrecarga articular. Durante esta fase se evalúa la movilidad articular, la fuerza, la resistencia, la potencia muscular y la función nerviosa, para diseñar un programa de ejercicios terapéuticos personalizado. El tratamiento se enfoca en reactivar la función muscular, mejorar la movilidad y estabilidad articular, y fortalecer de manera progresiva las estructuras comprometidas, con el objetivo de recuperar por completo la función de los tejidos y reintegrar al paciente a su vida normal, con autonomía y sin dolor.
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Terapias Complementarias: El tratamiento se refuerza con nutrición especializada, fisioterapia, psicología y quiropráctica, entre otras disciplinas, para garantizar una recuperación óptima.
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Descanso y Hábitos: El protocolo exige un reposo absoluto en las primeras etapas y prohíbe hábitos como fumar, beber alcohol y tomar café. La rutina de activación y fortalecimiento debe formar parte de la rutina diaria de un paciente, esta disciplina y compromiso son clave para que el cuerpo pueda sanar de manera efectiva.